El descanso y el entrenamiento deben ir juntos

El descanso forma parte del entrenamiento

“Perseguir una meta sin descanso, ese es el secreto del éxito”. Anna Pavlova, bailarina rusa.

Debemos estar dispuestos a frenar para descansar y así poder tomar impulso de nuevo. Aprender a no claudicar por el cansancio. Debemos tener claro que el descanso forma parte del entrenamiento.

La relajación, el ocio, el desconectar de vez en cuando, el tomarte tu tiempo, los pequeños descansos a lo largo de la jornada… significan un respiro más que necesario para airearnos. Pero el gran recuperador y reparador de las “heridas” que deja en el cuerpo el trajín de las actividades diarias es el sueño. Al igual que preparas tu cuerpo, a través de todo tipo de entrenamiento, y tu mente, por medio de la concentración y la visualización, también tienes que preparar tu descanso. Tienes que aprender a saber cuándo tienes que parar, cuántas horas necesitas dormir, cómo y dónde relajarte para regenerarte al completo por dentro y por fuera.

Todo se complementa. Un buen entrenamiento con su merecido descanso y una correcta alimentación dejarán en la persona una buena base para mejorar cada día y lograr los objetivos que se proponga. Si no haces de esto un todo no conseguirás motivarte, no podrás improvisar y tampoco podrás alcanzar la energía que necesitas cada día. Te será difícil cultivar la imaginación y tenerla fresca, así como alcanzar la creatividad. ¿Resultado? Será casi imposible que puedas rendir al 100 por cien. En resumen, es como si permanecieras inmóvil, sin avanzar adecuadamente, lo que te llevará a la frustración.

Invierte en ti lo que necesites. Cada persona es como es y cada una necesitará lo que ella crea pero, más o menos, todos nos regimos por los mismos patrones: dormir entre seis a nueve horas diarias, comer adecuadamente, relajarse, buscar tiempo para desconectar, tener bien organizado el trabajo y gestionada la distribución del tiempo.

No me voy a extender en lo que necesitas porque ya sabrá cada uno – o debería saberlo – cómo se alimenta y lo que come, qué debe hacer para regular su peso – subirlo o bajarlo – guiado siempre por profesionales especializados; ya sabrá cada uno cómo entrenarse apoyado en entrenadores personales; ya sabrá cada uno a qué competiciones acudir… Lo que pretendo es dejar constancia de que todos los excesos son malos.

Por tanto, cada uno tiene que buscar e instalarse en el equilibrio. Para todo. Si aprendes que es mejor parar, reflexionar, para después continuar, evitarás el sobreentrenamiento, muchas lesiones y varios desgastes mentales o corporales. Creerás que es mejor abarcar todas las competiciones posibles porque eso demostrará que eres el mejor. Un gran error es intentar seguir el ritmo de tus amigos y, si puedes, hacer más que ellos. Creerás así que eres el mejor. Competir en todo lo que se organiza es un error, porque te gastarás muy pronto y un día –no creas que está muy lejos- tu cuerpo o tu mente, o los dos, dirán: “basta ya”. Personalmente me dosifico muchísimo porque la experiencia me ha enseñado que tenemos solo un cuerpo y que hay que cuidarlo.

¿Quieres durar en estas actividades dos años? ¿O quieres disfrutar del deporte, ver cómo se va amoldando tu cuerpo y tu mente a todo lo que pasa por delante de tus ojos?

Si tu descanso es más activo y tus entrenamientos son controlados sin llegar al sobreentrenamiento, ganarás la batalla. Si te sobreentrenas, compites más de la cuenta -por no hablar de las posibles lesiones que te llegarán tarde o temprano (el cuerpo tiene memoria)- estás perdido. Piensa antes, actúa después. Prepara tu cuerpo, tu mente, tu alimentación y tu descanso. Acuérdate del equilibrio y piensa antes de actuar. No escuches a los demás; aprende a escucharte a ti mismo por dentro y por fuera; así ganarás. Cierra los ojos y respira, relaja tu musculatura y entrénala con cabeza. Ir despacio es avanzar más rápido. Es preferible parar un día, y darte el lujo de descansar, que intentar recuperar la sesión perdida para que te pase factura en el futuro.

Hay que entrenar mucho y trabajar muy duro, pero para ver los resultados tienes que acompañar el entrenamiento con descanso. Entrenamiento-Descanso-Entrenamiento: Equilibrio.

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